Daily Word of Encouragement 12.18.25 - Forrest Whitehall
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Advent | The Coming Savior - Isaiah 9:2-7 - December 18, 2025
In the 9th chapter of the book of Isaiah (verses 2-7), a prophecy is disseminated to a nation in strife. Arguably, one of the most important and captivating prophecies ever told.
The chapter begins with a promise to a war-torn nation, freshly besieged by the Assyrian empire. Namely, the northern region of Israel, Galilee. This area was the first to be set upon by the Assyrians and was nearly destroyed. Archaeologists confirm Galilee suffered immensely during the invasion.
In the first portion of the chapter, the Lord delivers a promise through Isaiah.
“The people who walked in darkness have seen a great light; those who dwelt in a land of deep darkness, on them light has shone.”
Perhaps from a secular perspective, this promise in the chapter could be seen as some vague or generalized message of prosperity.
However, the Lord’s promise has much more meaning. This same region, then battle-scarred and desolate, would be the first to receive the blessing of the coming Messiah. This place is where Jesus would come into the world.
“For to us a child is born, to us a son is given; and the government shall be upon his shoulder, and his name shall be called Wonderful Counselor, Mighty God, Everlasting Father, Prince of Peace.”
This is a complete, thorough, indisputable foretelling of the coming arrival of the Christian Messiah in the person of Jesus of Nazareth.
For Isaiah to refer to the coming of “Mighty God” as a child, a son to be given to us, is extremely bold and shows the direct work of the Holy Spirit through the prophets, hundreds of years before the birth of Jesus, as foretold. Further confirmed by the oldest known manuscripts of Isaiah, dating to 300-200 BC, which tells us that these words were written and spoken centuries before the birth of Jesus.
God could have arrived in any way. But He chose to arrive as a child, a helpless, meek baby. The incarnation was not a grandiose event marked by worldwide celebrations and feasts. It was a cold, quiet delivery in the loneliness of a stable. All done to redeem the lost, to conquer the curse of sin, to bring about the Kingdom.
“But made Himself of no reputation, taking the form of a bond servant, and coming in the likeness of men.”
Heavenly Father. We try to grasp one of the most important events in the history of the universe. Foretold centuries before by a wanderer, and occurring with few to witness, would set into motion the salvation for all humankind. A grace that cannot be comprehended. Mercy that brings billions to their knees in adoration. May we hold captive our thoughts and lives to glorifying you.
Adviento | La llegada del Salvador - Isaías 9:2-7 - 18 de diciembre de 2025
En el capítulo 9 del libro de Isaías (versículos 2-7), se difunde una profecía a una nación en conflicto. Podría decirse que es una de las profecías más importantes y cautivadoras que se han contado jamás.
El capítulo comienza con una promesa a una nación devastada por la guerra, recién sitiada por el imperio asirio. Concretamente, la región norte de Israel, Galilea. Esta zona fue la primera en ser atacada por los asirios y quedó casi destruida. Los arqueólogos confirman que Galilea sufrió enormemente durante la invasión.
En la primera parte del capítulo, el Señor transmite una promesa a través de Isaías.
«El pueblo que andaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz les ha resplandecido».
Quizás desde una perspectiva secular, esta promesa del capítulo podría verse como un mensaje vago o generalizado de prosperidad.
Sin embargo, la promesa del Señor tiene mucho más significado. Esta misma región, entonces devastada por la guerra y desolada, sería la primera en recibir la bendición del Mesías venidero. Este lugar es donde Jesús vendría al mundo.
«Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y el gobierno estará sobre sus hombros, y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz».
Esta es una predicción completa, exhaustiva e indiscutible de la llegada del Mesías cristiano en la persona de Jesús de Nazaret.
Que Isaías se refiera a la llegada del «Dios poderoso» como un niño, un hijo que nos será dado, es extremadamente audaz y muestra la obra directa del Espíritu Santo a través de los profetas, cientos de años antes del nacimiento de Jesús, tal y como se había predicho. Esto se confirma aún más por los manuscritos más antiguos conocidos de Isaías, que datan del 300-200 a. C., que nos dicen que estas palabras fueron escritas y pronunciadas siglos antes del nacimiento de Jesús.
Dios podría haber llegado de cualquier manera. Pero eligió llegar como un niño, un bebé indefenso y manso. La encarnación no fue un evento grandioso marcado por celebraciones y fiestas en todo el mundo. Fue un parto frío y silencioso en la soledad de un establo. Todo hecho para redimir a los perdidos, para vencer la maldición del pecado, para traer el Reino.
«Pero él se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres. »
Padre Celestial. Intentamos comprender uno de los acontecimientos más importantes de la historia del universo. Anunciado siglos antes por un vagabundo, y ocurrido ante pocos testigos, pondría en marcha la salvación de toda la humanidad. Una gracia que no se puede comprender. Una misericordia que hace que miles de millones se arrodillen en adoración. Que podamos mantener nuestros pensamientos y nuestras vidas cautivos para glorificarte.
