Daily Word of Encouragement 1.23.26 - Alena Thorp
Connect with God - 1 Timothy 2:8 - January 23, 2026
1 Timothy 2:8 - "I desire then that in every place the men should pray, lifting holy hands without anger or quarreling."
As I thought about today's verse, I started to imagine what would happen if all the men everywhere prayed with holy hands lifted, without anger or quarreling. How would my life change because of this? I grew up in what I call a half-Christian home; my mom is a firm believer, while my dad wants nothing to do with God. If he were to become a Christian and pray as this verse says, it would be so clearly evident how he has changed. I started thinking about what our prayers show: is our prayer to God an evident proof of how God has changed us? Are we submitting to God in our prayers? Do our prayers show our trust and faith in our Heavenly Father or in our own selves? Do our prayers reflect the idea of God being our all? Do we go to Him to ask, in the big and even in the small things, and do we expect to hear a response?
Paul Tepper once taught on prayer in young adults, and this teaching has stuck with me ever since. It was to pray for the seemingly impossible, and specifically. For when God answers the seemingly impossible or the very specific--- the exact amount to cover the bill, the saving of someone so lost and stubborn, or whatever else God is doing. When these prayers are answered, we cannot say we did it or were part of it; the only thing we can see is how God has answered our prayers. We like to pray for things that are logically bound to happen, and we let unbelief or fear shrink our view of who God is and what He can do—shrinking our prayers in return. Are we making room for God to move in our lives? Are we letting God work through and because of our prayers? Are we allowing our perspective on God and what He can do to grow and grow?
Our prayers can reveal a lot about us: they can show the health of our relationship with God, who we believe in, whom we put our trust in, and what we believe He can do. Do we let God be big and pray to build and shape our relationship with Him, showing clear evidence of how He has changed us?
Dear God, help us to pray and talk with you. That in our prayers we are expanding our view of you. Praying prayers that show the grander of what you can do. Have us pray lifting holy hands and without anger or quarreling. Let our prayers show evident proof of how we can and do trust in who you are, and what you can do. Continue to shape our prayers to the holy God, building our foundation on the true image of God. In your name, amen.
Conecta con Dios - 1 Timoteo 2:8 - 23 de enero de 2026
1 Timoteo 2:8 - «Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda».
Mientras pensaba en el versículo de hoy, comencé a imaginar qué pasaría si todos los hombres en todas partes oraran con manos santas levantadas, sin ira ni contiendas. ¿Cómo cambiaría mi vida por eso? Crecí en lo que yo llamo un hogar medio cristiano; mi mamá es una creyente firme, mientras que mi papá no quiere saber nada de Dios. Si él se convirtiera en cristiano y orara como dice este versículo, sería muy evidente cómo ha cambiado. Empecé a pensar en lo que muestran nuestras oraciones: ¿es nuestra oración a Dios una prueba evidente de cómo Dios nos ha cambiado? ¿Nos sometemos a Dios en nuestras oraciones? ¿Nuestras oraciones muestran nuestra confianza y fe en nuestro Padre Celestial o en nosotros mismos? ¿Nuestras oraciones reflejan la idea de que Dios lo es todo para nosotros? ¿Acudimos a Él para pedirle, tanto en las cosas grandes como en las pequeñas, y esperamos escuchar una respuesta?
Paul Tepper enseñó una vez sobre la oración en los jóvenes adultos, y esta enseñanza se me ha quedado grabada desde entonces. Se trataba de orar por lo que parece imposible, y de forma específica. Porque cuando Dios responde a lo que parece imposible o a lo muy específico —la cantidad exacta para pagar la factura, la salvación de alguien tan perdido y obstinado, o cualquier otra cosa que Dios esté haciendo—. Cuando estas oraciones son respondidas, no podemos decir que lo hicimos nosotros o que fuimos parte de ello; lo único que podemos ver es cómo Dios ha respondido a nuestras oraciones. Nos gusta orar por cosas que lógicamente están destinadas a suceder, y dejamos que la incredulidad o el miedo reduzcan nuestra visión de quién es Dios y lo que puede hacer, lo que a su vez reduce nuestras oraciones. ¿Estamos dejando espacio para que Dios actúe en nuestras vidas? ¿Estamos dejando que Dios obre a través de nuestras oraciones y gracias a ellas? ¿Estamos permitiendo que nuestra perspectiva sobre Dios y lo que Él puede hacer crezca y crezca?
Nuestras oraciones pueden revelar mucho sobre nosotros: pueden mostrar la salud de nuestra relación con Dios, en quién creemos, en quién ponemos nuestra confianza y lo que creemos que Él puede hacer. ¿Dejamos que Dios sea grande y oramos para construir y dar forma a nuestra relación con Él, mostrando una clara evidencia de cómo nos ha cambiado?
Querido Dios, ayúdanos a orar y hablar contigo. Que en nuestras oraciones ampliemos nuestra visión de ti. Oremos oraciones que muestren la grandeza de lo que puedes hacer. Haz que oremos levantando nuestras manos santas, sin ira ni disputas. Que nuestras oraciones sean una prueba evidente de cómo podemos confiar y confiamos en quién eres y en lo que puedes hacer. Sigue moldeando nuestras oraciones al Dios santo, construyendo nuestro fundamento sobre la verdadera imagen de Dios. En tu nombre, amén.
