Daily Word of Encouragement 1.5.26 - TJ Robert

Connect with God - Psalm 1 - January 5, 2026
Psalm 1 reminds us that the blessed life begins not with effort, but with where we are rooted. Scripture shows us that God is not distant or disinterested—He desires relationship with His people. But we do not come to know God on our own terms or through vague spiritual experience. God makes Himself known through what He has revealed, and He has chosen His Word as the primary way we hear His voice and grow in relationship with Him.
The psalmist contrasts a life shaped by the world with a life shaped by God’s truth. The turning point is not simply avoiding sin, but delighting in the law of the Lord. Scripture is not just information about God; it is God’s gracious self-revelation. As we return to His Word day and night, God uses it to shape our hearts, renew our minds, and draw us closer to Himself. Connection with God is not something we manufacture—it is something we receive as He speaks.
The image of a tree planted by streams of water points to God’s initiative in our growth. The tree does not choose the stream; it is planted there. In the same way, God is the one who places us where life is found. When we remain rooted in His Word, we are continually nourished by His grace, producing fruit in His timing, not our own. Stability comes not from our faithfulness, but from His sustaining power.
Psalm 1 also shows the danger of life apart from God’s revealed truth. Without Scripture anchoring us, we become unrooted and easily carried by the shifting winds of culture and opinion. God has not left us to guess who He is or how to live—He has spoken.
The psalm closes with a promise that anchors our hope: the Lord watches over the way of the righteous. Those who are united to Christ by faith are known, guarded, and kept by God Himself. As we focus on connecting with God this month, Psalm 1 calls us to return again and again to Scripture—not to earn God’s favor, but because it is there that we hear His voice and come to know the God who first sought us.
Conéctate con Dios - Salmo 1 - 5 de enero de 2026
El Salmo 1 nos recuerda que la vida bendita no comienza con el esfuerzo, sino con el lugar donde estamos arraigados. Las Escrituras nos muestran que Dios no es distante ni indiferente, sino que desea tener una relación con su pueblo. Pero no llegamos a conocer a Dios por nuestra cuenta o a través de una vaga experiencia espiritual. Dios se da a conocer a través de lo que ha revelado, y ha elegido su Palabra como la forma principal en que escuchamos su voz y crecemos en nuestra relación con él.
El salmista contrasta una vida moldeada por el mundo con una vida moldeada por la verdad de Dios. El punto de inflexión no es simplemente evitar el pecado, sino deleitarse en la ley del Señor. Las Escrituras no son solo información sobre Dios, sino la revelación misericordiosa de Dios. Cuando volvemos a su Palabra día y noche, Dios la utiliza para moldear nuestros corazones, renovar nuestras mentes y acercarnos más a Él. La conexión con Dios no es algo que fabricamos, sino algo que recibimos cuando Él nos habla.
La imagen de un árbol plantado junto a corrientes de agua apunta a la iniciativa de Dios en nuestro crecimiento. El árbol no elige la corriente; está plantado allí. De la misma manera, Dios es quien nos coloca donde se encuentra la vida. Cuando permanecemos arraigados en Su Palabra, somos continuamente nutridos por Su gracia, produciendo fruto en Su tiempo, no en el nuestro. La estabilidad no proviene de nuestra fidelidad, sino de Su poder sustentador.
El Salmo 1 también muestra el peligro de vivir alejados de la verdad revelada por Dios. Sin las Escrituras que nos anclan, nos desarraigamos y nos dejamos llevar fácilmente por los vientos cambiantes de la cultura y la opinión. Dios no nos ha dejado adivinar quién es Él o cómo debemos vivir: Él ha hablado.
El salmo termina con una promesa que afianza nuestra esperanza: el Señor vela por el camino de los justos. Aquellos que están unidos a Cristo por la fe son conocidos, protegidos y guardados por Dios mismo. Mientras nos centramos en conectarnos con Dios este mes, el Salmo 1 nos llama a volver una y otra vez a las Escrituras, no para ganarnos el favor de Dios, sino porque es allí donde escuchamos Su voz y llegamos a conocer al Dios que primero nos buscó.
