Daily Word of Encouragement 5.14.26 - Cris Alfaro

Published May 14, 2026
Daily Word of Encouragement 5.14.26 - Cris Alfaro

Attributes of God - God is Wise - May 14, 2026

When I was growing up, Kobe Bryant was my favorite basketball player. I loved catching his amazing games, and his final one in 2016 was a real highlight for me. After the game, Kobe ended his farewell speech with a simple phrase that stuck with me: “Mamba out.” He dropped the mic and walked away. In a way, the end of Romans 11 feels like that kind of moment—like a big, powerful conclusion. The Apostle Paul finishes up an important part of his letter, ending his explanation of justification by faith alone, which he started way back in Chapter 1.

Let’s just pause for a second and think about God’s plan for saving us—set in motion since the very beginning. It’s honestly amazing to see His wisdom and mercy at work. Paul puts it beautifully: “Oh, the depth of the riches and wisdom and knowledge of God!” When we think about how wonderful God is, it’s only natural to want to worship Him. He created wisdom itself and knew everything that would happen, including how His incredible plan for redemption would come together through Jesus’s death and resurrection. Knowing that He understood my struggles and still loved me enough to save me makes me want to give Him all the glory, forever. My life isn’t just mine anymore—it’s His, because He paid for it.

As we pray and think about God’s endless mercy, I invite you to reflect on just how limitless His love is, how far His mercy reaches, and how mysterious His ways can be.

Lord, you deserve all the praise and glory we can give, even if it will never be enough. Thank you for finding me when I was lost, forgiving me when I sin, and loving me even when I don’t deserve it. We couldn’t know you unless you chose to show yourself to us, and we’re so grateful you did! That is why you’re truly worthy of our praise—now and forever. Amen.

Atributos de Dios – Dios es Sabio – 14 de mayo de 2026

Cuando era niño, Kobe Bryant era mi jugador de baloncesto favorito. Me encantaba ver sus partidos increíbles, y su último juego en 2016 fue un momento muy especial para mí. Después del partido, Kobe terminó su discurso de despedida con una frase sencilla que se me quedó grabada: “Mamba out”. Soltó el micrófono y se fue. En cierto sentido, el final de Romanos 11 se siente como ese tipo de momento: una conclusión grande y poderosa. El apóstol Pablo termina una parte importante de su carta, cerrando su explicación de la justificación solo por la fe, la cual comenzó desde el capítulo 1.

Detengámonos por un momento y pensemos en el plan de Dios para salvarnos, un plan puesto en marcha desde el principio. Sinceramente, es asombroso ver Su sabiduría y misericordia en acción. Pablo lo expresa de una manera hermosa: “¡Oh, profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios!” Cuando pensamos en lo maravilloso que es Dios, es natural querer adorarlo. Él creó la sabiduría misma y sabía todo lo que sucedería, incluyendo cómo Su increíble plan de redención se cumpliría por medio de la muerte y resurrección de Jesús. Saber que Él entendía mis luchas y aun así me amó lo suficiente como para salvarme me lleva a querer darle toda la gloria para siempre. Mi vida ya no es simplemente mía; es Suya, porque Él pagó por ella.

Mientras oramos y reflexionamos en la misericordia infinita de Dios, te invito a considerar cuán ilimitado es Su amor, cuán lejos alcanza Su misericordia y cuán misteriosos pueden ser Sus caminos.

Señor, Tú mereces toda la alabanza y la gloria que podamos darte, aunque nunca será suficiente. Gracias por encontrarme cuando estaba perdido, por perdonarme cuando peco y por amarme aun cuando no lo merezco. No podríamos conocerte si Tú no hubieras decidido revelarte a nosotros, ¡y estamos tan agradecidos de que lo hiciste! Por eso eres verdaderamente digno de nuestra alabanza, ahora y para siempre. Amén.