Daily Word of Encouragement 5.24.26 - Ben Merilatt

Published May 24, 2026
Daily Word of Encouragement 5.24.26 - Ben Merilatt

Attributes of God - God is Merciful - May 24, 2026

4  But God, being rich in mercy, because of the great love with which he loved us,  5  even when we were dead in our trespasses, made us alive together with Christ—by grace you have been saved—

Thank you, heavenly Father, for including me in your family. You grafted me into the very stump of Jesse. This is more wonderful than I could ever have asked for myself. Sufficient to my needs and concerns is the assurance of your love and an eternal future with you. We ask you to grant us the wisdom and insight to receive and apply the truth from your word, today, Lord.

As we have journeyed through the attributes of God, I am struck by the great size and glory of each. Any one attribute is amazing on its own, focusing on any one too long or too intently threatens to betray the whole and the others alike; there is beauty shared by them. Have you ever felt compelled to sit back and drink in the beauty of God? I get a sense that I could live on and just sit in his glory forever. Recognizing the attributes of God with gratitude and awe feeds our souls and rejuvenates our minds and bodies. (See podcast with Dr. Andrew Huberman and Dr. Dacher Keltner).

We are rich because he has made us so by the richness from which he is merciful to us believers. His richness is ours by his mercy. We need nothing more than his mercy conveyed to us from his persistent love. What do we need that distracts us from gratitude for his mercy and living confident of acceptance with Him?

Ephesians chapter 2 informs believers that life without fully accepting and relying on Christ Jesus for hope, peace, and life is playing with an old and dead way of being, not life. Our old life is marked by entitled gratification of our desires and whims as aimless “children of wrath.” “Give me or I’ll…!” type “living.” In contrast, God has foregone his wrath for such behavior that contradicts his own and our purpose as his image bearers, by his mercy. He has instead granted us the grace of real life in Christ Jesus! God’s Mercy and Grace both flow from his steadfast love. A beautiful mystery of scripture is that everything points to Christ Jesus. Only in Jesus satisfying the full wrath and justice of God, embodying the grace and mercy of God, do we see, as James stated, “Mercy triumphs over judgment.”

In much the same way as the banquet guests in Luke 14, many of God’s people, the Jews, have rejected Christ Jesus and the invitation to enjoy a close intimate relationship with God in Christ extending into eternity. It is because they failed to act on the mercy of God in sending Christ, to pay for their place in permanent connection with God, that the open opportunity for the rest of mankind to the grace of adoption into the family of God, with all the honor and access the Israelites declined, has been given.

God will give mercy to whomever he chooses (Romans 9:15). I love Paul’s exploration of this exchange in Romans 9-11. He cautions us to avoid arrogance and judgment on the Israelites as he sees God stirring them to Jealousy and hopefully repentance. We need to further take heed that we do not slip into such pride that we deem to condemn the Israelites on God’s behalf or excuse our own misdeeds, declining to grow in our faith in false assurance. Where have we at Hessel grown complacent, comparing ourselves with other groups of believers or service groups to feel better? Are we avoiding the Spirit’s conviction to continuously work out the mystery of our salvation?

God is intently focused on each of His children. Just as a wife is meant to thrive and bask in the attention and presence of her Godly husband, the child needs the ever- present attention of their caretaker, and each person slides into despair in isolation, we must learn to notice, grow curious about, and delight in the attention of our Heavenly Father alongside our sibling Jesus. By the very blood of Jesus, God can see us as He has always wanted to see us and delight in every moment that he grants us to share.

What are we letting between us and our Father’s invitation to more fully enjoy His presence?

Thank you, Lord, for making our way to you so clear and sticking with us the whole way.

Atributos de Dios – Dios es Misericordioso – 24 de mayo de 2026

Efesios 2:4–5 – Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo —por gracia ustedes han sido salvados—.

Gracias, Padre celestial, por incluirme en Tu familia. Me injertaste en el mismo tronco de Isaí. Esto es más maravilloso de lo que jamás hubiera podido pedir para mí mismo. Para mis necesidades y preocupaciones, me basta la seguridad de Tu amor y de un futuro eterno contigo. Señor, te pedimos que nos concedas sabiduría y entendimiento para recibir y aplicar hoy la verdad de Tu Palabra.

Al recorrer los atributos de Dios, me impacta la grandeza y la gloria de cada uno. Cualquier atributo por sí solo es asombroso, pero enfocarnos demasiado o por demasiado tiempo en uno solo puede amenazar con distorsionar el todo y también los demás; hay una belleza compartida entre ellos. ¿Alguna vez te has sentido impulsado a sentarte y contemplar la belleza de Dios? Tengo la sensación de que podría vivir simplemente sentado en Su gloria para siempre. Reconocer los atributos de Dios con gratitud y asombro alimenta nuestras almas y rejuvenece nuestras mentes y cuerpos. Véase el podcast con el Dr. Andrew Huberman y el Dr. Dacher Keltner.

Somos ricos porque Él nos ha hecho ricos con la riqueza desde la cual nos muestra misericordia a nosotros, los creyentes. Su riqueza es nuestra por Su misericordia. No necesitamos nada más que Su misericordia, derramada sobre nosotros desde Su amor persistente. ¿Qué necesidad nos distrae de vivir agradecidos por Su misericordia y confiados en nuestra aceptación delante de Él?

Efesios capítulo 2 informa a los creyentes que vivir sin aceptar plenamente a Cristo Jesús y depender de Él para esperanza, paz y vida es jugar con una antigua y muerta manera de existir; no es vida. Nuestra vieja vida está marcada por una gratificación exigente de nuestros deseos y caprichos, como “hijos de ira” sin rumbo. Una manera de “vivir” tipo: “¡Dame esto o si no…!”. En contraste, Dios, por Su misericordia, ha dejado de derramar Su ira sobre ese comportamiento que contradice Su propósito y el nuestro como portadores de Su imagen. En cambio, nos ha concedido la gracia de la verdadera vida en Cristo Jesús. La misericordia y la gracia de Dios fluyen de Su amor constante. Un hermoso misterio de las Escrituras es que todo apunta a Cristo Jesús. Solo en Jesús, quien satisfizo plenamente la ira y la justicia de Dios y encarnó la gracia y la misericordia de Dios, vemos, como dijo Santiago, que “la misericordia triunfa sobre el juicio”.

De manera muy similar a los invitados al banquete en Lucas 14, muchos del pueblo de Dios, los judíos, han rechazado a Cristo Jesús y la invitación a disfrutar una relación cercana e íntima con Dios en Cristo, que se extiende hasta la eternidad. Debido a que no actuaron ante la misericordia de Dios al enviar a Cristo para pagar por su lugar en una conexión permanente con Dios, se abrió para el resto de la humanidad la oportunidad de recibir la gracia de ser adoptados en la familia de Dios, con todo el honor y acceso que los israelitas rechazaron.

Dios tendrá misericordia de quien Él quiera tener misericordia (Romanos 9:15). Me encanta la exploración que Pablo hace de este intercambio en Romanos 9–11. Él nos advierte que evitemos la arrogancia y el juicio hacia los israelitas, al ver que Dios los está provocando a celos y, con esperanza, al arrepentimiento. También debemos tener cuidado de no caer en tal orgullo que pretendamos condenar a los israelitas en nombre de Dios, o excusar nuestras propias malas acciones, negándonos a crecer en nuestra fe por una falsa seguridad. ¿En qué áreas nosotros, en Hessel, nos hemos vuelto complacientes, comparándonos con otros grupos de creyentes o grupos de servicio para sentirnos mejor? ¿Estamos evitando la convicción del Espíritu de seguir ocupándonos continuamente del misterio de nuestra salvación?

Dios está intensamente enfocado en cada uno de Sus hijos. Así como una esposa está destinada a florecer y deleitarse en la atención y presencia de su esposo piadoso, y un niño necesita la atención siempre presente de quien lo cuida, y cada persona cae en desesperanza cuando vive aislada, nosotros debemos aprender a notar, a interesarnos y a deleitarnos en la atención de nuestro Padre celestial junto a nuestro hermano Jesús. Por la misma sangre de Jesús, Dios puede vernos como siempre ha querido vernos y deleitarse en cada momento que nos concede compartir con Él.

¿Qué estamos permitiendo que se interponga entre nosotros y la invitación de nuestro Padre a disfrutar más plenamente de Su presencia?

Gracias, Señor, por hacer tan claro nuestro camino hacia Ti y por permanecer con nosotros durante todo el camino.