Daily Word of Encouragement 7.31.25 - Julian Marcel

Identity in Christ - John 10:27 - July 31, 2025
John 10:27 - My sheep hear my voice, and I know them, and they follow me.
As we wrap up this month of devotions under the banner of “Our Identity in Christ,” we come to a verse in John 10 which helps illuminate a key aspect of who we are. As followers of Jesus, we are sheep. No, unfortunately the Bible doesn’t choose a super advanced animal to illustrate who we are-just a simple sheep. I am no sheep expert, however it is clear from basic understanding that sheep are not the smartest of animals. They are completely dependent on outside help in order to live properly. Sheep need a shepherd, or they will be lost, hungry, and without hope. That is who Jesus relates us to.
As Christians, we are lost, hungry, and without hope apart from our Good Shepherd. In this very same chapter, Jesus makes the clear and profound statement: “I am the Good Shepherd.” He is ultimately the one who is able to take us lost sheep and bring us back into the fold. Isaiah teaches us that all of us, like sheep, have gone astray from God due to our rebellion and sin. Jesus is there to be the shepherd who leaves the 99 to bring us back and call us home.
John 10:27 states, “My sheep hear my voice, and I know them, and they follow me.” If you are a true sheep of Jesus, you will recognize His voice. When the Gospel message is preached, it makes sense to you. Even if you don’t understand all the complex theology in the world–you know that Jesus is the answer to your deepest questions and you must follow Him. When I came to faith, I was laying on my bed listening to Christian YouTube videos–and believe me–I didn’t know anything about theology. But something clicked as I heard the Gospel: I was a sinner (had gone astray) and Jesus was the one who sought after me to bring back.
It is important for us, as good sheep, to not only hear the voice of Jesus in calling us to salvation, but in carefully listening to His voice each and every day. We, even as forgiven saints, are still completely dependent on God-His Word and Spirit-to live the life we were created to live.
So, here’s some basic application that is grounded in our identity as sheep of Jesus:
1. Consume Lots of Scripture. The Bible is chalk-full of the “voice” of our Good Shepherd, and is sufficient for all we need for salvation and life–don’t neglect this gift of God.
2. Follow the Leading of the Spirit. The voice of the Holy Spirit and the voice of Jesus are one and the same. God indwells us in the person of the Spirit to transform us from wandering sheep to those who are actually able to obey Him and trust Him in all things.
If we are led and guided by Scripture and the Holy Spirit, we prove that we are the true sheep who belong to Jesus, the Good Shepherd, and for that we can praise the Lord forever.
Palabra diaria de aliento basada en la lectura de hoy Identidad en Cristo - Juan 10:27 - 31 de julio de 2025
Juan 10:27 - Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen.
Al concluir este mes de devociones bajo el lema «Nuestra identidad en Cristo», llegamos a un versículo de Juan 10 que nos ayuda a esclarecer un aspecto clave de quiénes somos. Como seguidores de Jesús, somos ovejas. No, lamentablemente la Biblia no elige un animal muy avanzado para ilustrar quiénes somos, sino una simple oveja. No soy un experto en ovejas, pero es evidente, desde un conocimiento básico, que las ovejas no son los animales más inteligentes. Dependen completamente de la ayuda externa para vivir adecuadamente. Las ovejas necesitan un pastor, o se perderán, pasarán hambre y se quedarán sin esperanza. Así es como Jesús nos relaciona con ellas.
Como cristianos, estamos perdidos, hambrientos y sin esperanza lejos de nuestro Buen Pastor. En este mismo capítulo, Jesús hace una declaración clara y profunda: «Yo soy el Buen Pastor». Él es, en última instancia, el único que puede recogernos cuando nos perdemos y llevarnos de vuelta al redil. Isaías nos enseña que todos nosotros, como ovejas, nos hemos alejado de Dios debido a nuestra rebelión y nuestro pecado. Jesús está ahí para ser el pastor que deja a las 99 para traernos de vuelta y llamarnos a casa.
Juan 10:27 dice: «Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen». Si eres una verdadera oveja de Jesús, reconocerás su voz. Cuando se predica el mensaje del Evangelio, tiene sentido para ti. Incluso si no entiendes toda la compleja teología del mundo, sabes que Jesús es la respuesta a tus preguntas más profundas y que debes seguirlo. Cuando llegué a la fe, estaba acostado en mi cama escuchando videos cristianos en YouTube, y créeme, no sabía nada de teología. Pero algo hizo clic en mí cuando escuché el Evangelio: yo era un pecador (me había descarriado) y Jesús era quien me buscaba para traerme de vuelta.
Es importante que nosotros, como buenas ovejas, no solo oigamos la voz de Jesús que nos llama a la salvación, sino que escuchemos atentamente su voz todos y cada uno de los días. Incluso como santos perdonados, seguimos dependiendo completamente de Dios, de su Palabra y de su Espíritu, para vivir la vida para la que fuimos creados.
Así que aquí tienes algunas aplicaciones básicas que se basan en nuestra identidad como ovejas de Jesús:
Consume mucha Escritura. La Biblia está llena de la «voz» de nuestro Buen Pastor y es suficiente para todo lo que necesitamos para la salvación y la vida; no descuides este regalo de Dios.
Sigue la guía del Espíritu. La voz del Espíritu Santo y la voz de Jesús son una y la misma. Dios mora en nosotros en la persona del Espíritu para transformarnos de ovejas descarriadas en personas que son realmente capaces de obedecerle y confiar en Él en todas las cosas.
Si somos guiados y dirigidos por las Escrituras y el Espíritu Santo, demostramos que somos las verdaderas ovejas que pertenecen a Jesús, el Buen Pastor, y por eso podemos alabar al Señor para siempre.